Posteado por: Fray Rabieta | 14 junio 2010

Saquen la cuenta

Satanás pidió permiso a Dios de contar con 100 años

 para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido.

 (León XIII) 

Pedazos de alcornoques: 

Quizá algunos de entre ustedes saben la oración a San Miguel. Tal vez algunos de entre ustedes recuerden que antaño al final de la misa se rezaba una oración a San Miguel Arcángel. Puede que algunos de entre ustedes sepan por qué. Por qué diablos.

Bueno, por un fatal curundú de mis pecados tengo que presumir que no y, una vez más, contárselos. En el año 1884, después de celebrar misa, el Papa León XIII tuvo una visión que lo llenó de horror en la que se le dio ver cómo el diablo obtuvo permiso para hacer más o menos lo que se le antojara en el mundo y en la Iglesia (especialmente en el Vaticano). Dijo que se le otorgaron 100 años para hacer todo (bueno, bastante) el despelote que quisiese. Y que, vencido aquel tiempo, San Miguel Arcángel lo encadenó y volvió a arrojarlo al infierno. Ni bien tuvo aquella visión, el Papa se encerró en su gabinete, escribió la oración a San Miguel Arcángel y mandó se rezase al final de la misa, se la entregó a su secretario instruyéndolo que se hiciese saber a todos los obispos del mundo, cosa que se cumplió al pie de la letra.

Después, claro, con la reforma litúrgica, se abolió (como tantas otras cosas) esta rúbrica y por eso es muy posible que no conozcan la oración, jamás la hayan oído rezar después de misa y no conozcan la historia que acabo de contarles. Así andamos, claro.

Pero, si la creen (no es obligación, por muy Papa que fuera, no deja de ser una revelación privada y cada cual puede pensar sobre esto lo que quiera) deberían concluir que más o menos durante cien años, después de 1883, en la Iglesia podía haber un despelote bastante señalado.

En el tiempo, esto coincide, aproximadamente, con otra revelación privada, la de Anna Catalina Emmerich quien en sus profecías incluye una referencia a la soltura del demonio, unos sesenta años, dijo, antes del año, “creo”, 2000. Más o menos, el “creo” que antecede al 2000 nos da flexibilidad para fijar esos sesenta años a partir de 1940, quizá antes, probablemente (por lo que diré), un poco más adelante. Insisto, son revelaciones privadas, no hay por qué tomárselas en serio…

Pero, quitando lo que sobra y sacando lo que falta, calzan la una con la otra bastante bien.

El diablo suelto, durante bastante tiempo, en el s. XX. Hasta un tanguero coincidiría “que el siglo XX es un despliegue / de maldad insolente / no hay quién lo niegue”. Los únicos que lo negarían serían los progresistas, que no entienden de tango, ni de profecías, ni de historia de la Iglesia, ni de teología, ni de ángeles caídos, ni de nada. Pero si uno se pone a pensar un poco, ¿cómo iban a entender algo de todo esto, si ellos fueron―no digo, ¡ojo!, los únicos, pero sí los agentes principales del Gran Despelote dentro de la Iglesia? Imagínense ustedes que a mediados del siglo pasado lo empezaron y a poco de iniciar sus inicuas reformas etcétera, lo bautizaron todo “la Primavera de la Iglesia”, ja, ja.

Ya te voy a dar a vos, primavera de la Iglesia. En fin, en 1917 (y esto sí lo saben, porque ya se los conté) Nuestra Señora le reveló a los pastorcitos de Fátima un “secreto” que debía develarse antes de 1960. Y, como recordarán, Juan XXIII no quiso, porque si no “no podrían celebrar el Concilio Vaticano II”. Se celebró nomás, y lo demás es historia, ya saben ustedes. Después vino la reforma litúrgica, sacaron la oración a San Miguel, sacaron la devoción a Nuestra Señora, se armó una tan grande que en 1969, Paulo VI (un Papa de infeliz memoria) dijo que “por una grieta” se había filtrado en la Iglesia “el humo de Satanás”.

Cuarenta años después, el Papa reinante, de viaje a Fátima, dijo que lo revelado en Fátima, el secreto que nunca vimos, se relaciona con las iniquidades cometidas dentro de la Iglesia.

Así que, mis estimados palurdos, tampoco es tan difícil, saquen la cuenta, pongámoslo todo en negro sobre blanco y en orden cronológico:

 a) A mediados del s. XIX, la vidente Anna Catalina Emmerich dijo que promediando el s. XX, el diablo sería soltado.

 b) A fines del s. XIX, el Papa León XIII dijo algo similar, y que el demonio contaría con licencia para embromar al mundo, pero especialmente a la Iglesia. 

c) A principios del s. XX, Nuestra Señor reveló en Fátima un secreto que ningún Papa quiso dar a conocer, pese a que el mensaje mismo indicaba que debía publicarse antes de 1960.

 d) Poco después, se convocó el Concilio Vaticano II que es, más o menos, cuando arrancó el Gran Despelote, litúrgico, teológico, moral. 

e) En 1969, otro Papa, dijo claramente que el humo de Satanás se había metido por una grieta en la Iglesia, y… 

f) En 2010, el actual Papa vinculó claramente el escándalo de los curas abusadores y otros despelotes con aquel famoso secreto de Fátima. 

Bueno, está bien, está bien, estoy dispuesto a concederles todo: no es obligación creer en nada de esto: Anna Catalina podría haber estado desvariando, el Papa León XIII había tomado de más (je, je), el tercer secreto ya fue revelado el 26 de junio de 2000 donde se ve cómo lo mataron, a flechazos, a Juan Pablo II (ja, ja), lo de la grieta y el “humo de Satanás” fue una andaluseada de Montini para referirse al desorden que se sigue a cualquier concilio y, esteee lo del Papa actual, bueno, qué sé yo, estuvo bastante críptico.

Y en cualquier caso, como dirían los de la Parroquia vecina, el diablo no existe, de modo que suelto o no, me importa un belín.

Por mi parte, prefiero lo de la lectura de San Pedro (que mi fe no es menos preciosa que la de él-II Pedro, 1:1) de hoy: 

Estad sobrios y velad: vuestro adversario el diablo ronda, como un león rugiente, buscando a quien devorar. (I Pedro, V:8)

Y si no les molesta, rezar, al final de la misa (y en todo tiempo y lugar), la oración a San Miguel Arcángel.

Permiso. 

*  *  *

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Responses

  1. Ya que ha salido a colación Fátima, no hay que olvidar las apariciones en Garabandal a partir de 1961 (no aprobadas, aunque S. Pío de Pietrelcina afirmó su veracidad), que la propia Virgen dice que se debe a no haberse hecho público el tercer secreto. En estas apariciones se incide sobre el clero y predice la desafección de parte de éste (en un país todavía activa y oficialmente católico, sin que se pudiera barruntar la que se avecinaba —¡1/3 del clero, secularizado después del terremoto del CVII!—) y se hace hincapié en la conversión y en la manifestación de la Ira divina en caso contrario. Por cierto, se habla de tres papas («y uno que no cuenta»: ¿Juan Pablo I?, contando desde Pablo VI), por lo que las cuentas parecen claras que, según esto, estamos en el último antes de la debacle del comienzo del Fin de los Tiempos. Con la que está cayendo y a nivel planetario, ya no local o regional, como hasta ahora, no me cuesta creerlo.

  2. Reverendo Padre:

    Donde atiende confesiones su paternidad?

    Juancho

  3. Atilano, déjelo tranquilo al Coronel que anda ocupado con otras cosas.

    Pero no deje de leer la “Parábola del Fuerte Armado” de Castellani, (en sus “Parábolas de Cristo”) y, si se anima, el “Satán” de Albert Frank-Duquesne (está en la página de Jack Tollers).

    Bon appétit.

    F. R.

  4. Pues no nos prive de ese post, Coronel. Sin perjuicio de que Fray Rabieta nos atice algún sermón sobre el tema. A la orden de Usía. Y beso la mano de V.P.

  5. Estimado Atilano,
    responderle daría para todo un post. Obviamente que no estoy asumiendo una posición maniquea. Asimismo, está claro que toda mentira tiene algo de verdad, pues sino repulsaría a nuestra inteligencia. En cuanto al poder del demonio sobre el mundo, hay cientos de citas en todo el Nuevo Testamento. Y el mismo Cristo le da el título de “Príncipe de este mundo”, y claro que Cristo no miente.

  6. No tema, Fraile, que ya están dándose “todo género de milagros, señales y prodigios engañosos”, y si no me cree, vea:

    http://www.docsalud.com/articulo/686/presentan-h%C3%ADgado-fabricado-en-un-laboratorio

  7. Un Fraile que toma terma tiene el alma muerta (por infiel)
    Fray Botella

  8. Monseñor Fusilado: un fraile que sólo toma Terma con soda, no está facultado para contestarle.

    F. R.

  9. Déjeme contestar al Coronel que el Demonio, que es un gran embustero, también miente en la Tercera Tentación. Aunque sea el príncipe de este mundo, no lo domina a voluntad sino con poder limitado, como un perro atado a quien Dios unas veces sujeta y otras da cuerda larga. Así lo muestra la historia y también las revelaciones privadas referidas en el post.

  10. Fray, ¿a cuál de las tres acepciones se refiere Pedro?.

    sobrio, bria.

    (Del lat. sobrĭus).

    1. adj. Templado, moderado.

    2. adj. Que carece de adornos superfluos.

    3. adj. Dicho de una persona: Que no está borracha.

  11. “Luego el demonio lo llevó a un lugar más alto, le mostró en un instante todos los reinos de la tierra
    y le dijo: «Te daré todo este poder y esplendor de estos reinos, porque me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero. Si tú te postras delante de mí, todo eso te pertenecerá».” Y bien señala Castellani que en ningún lugar Jesús contradice al diablo llamándole embustero, mentiroso. “Me han sido entregados”…

  12. Al fin, Fray Rabieta, nos regala otro sermón… Ya pensaba que había caído en un pozo depresivo…
    Saludos.


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