Posteado por: Fray Rabieta | 23 mayo 2010

El embudo

Prepárense, y preparémosnos, para una de estas dos cosas:

 la persecución, o la apostasía.

Federico Mihura Seeber

 

No es moroso el Señor en la promesa,

como sostienen algunos pretendiendo que es tardanza;

 sino que tiene paciencia para con nosotros, no queriendo

que algunos perezcan, sino que todos lleguen al arrepentimiento.

Pero el día del Señor vendrá como ladrón.

II Pet. III:9-10  

 

Mirad que vengo pronto.

(Apoc. XXII:7)

Ay, gansos de cuarta:

Difícilmente hallarán un caso entre nosotros de apostasía abierta, apostasía de la fe confesa e incontestable. Los hay, no diré que no, pero no es lo más frecuente. Ni tampoco, insisto, entre nosotros, hallaremos fácilmente casos de una persecución desembozada por confesar la fe―ni mártires, ni nada. Conozco algunos casos de persecución diabólica―a cargo del Cardenal Primado de la Argentina, por caso―pero no es lo más común: casos, por ahora, aislados, no una persecución sistemática y coherente como la que sufrieron los primeros cristianos, o los de la Iglesia del Silencio durante los 70 inicuos años en que de este lado de la cortina de hierro regía la Iglesia de los Sordos.

No, mis estimados pelmazos, todavía no, aún no. Estamos en el tiempo de Laodicea en que predominan los tibios, que es cosa, como bien sabemos, que asquea a Dios, más que otras:

Porque eres tibio, y ni hirviente ni frío, voy a vomitarte de mi boca. (Apoc. III:16).

Probablemente, tibios en el umbral del fin de los tiempos. No es seguro que el final esté cerca, pero todos tenemos esa sensación y algunas signos parecen anticiparlo. Pero no tan rápido, porque, como nos advierte San Pablo: “Primero debe venir la apostasía” (II Tes. II:3). Y si bien algo de eso vemos en la Iglesia de unos cuarenta años a esta parte, en general no ha sido una apostasía formal en la que los apóstatas reniegan abiertamente de Cristo. Algo de eso hay en el aire, cómo no, en tantos obispos y cardenales progres, entre muchos curas y monjas de cotillón, en muchos laicos vendidos al mundo, frívolos, o completamente ignorantes de las exigencias de la fe―pero no, todavía no han apostatado del todo, podrían volver al redil, podrían convertirse a una fe viviente, verdadera, viril.

Y tampoco, como digo, se ha desencadenado entre nosotros, una persecución abierta: nadie pierde el trabajo o es encarcelado o puesto en un manicomio (salvo el pobre cura Poladián) por razón de su fe.

Por ahora. Porque este tiempo en que resulta posible ser tibio, resulta posible ir a misa sin mayores consecuencias, o predicar a Cristo sin que te crucifiquen, se está acabando. Esto, muy señores míos, es un embudo, así está profetizado que sería sobre el final de los tiempos y si se toman el trabajo de mirar un poco al mundo y a la Iglesia no podrán dejar de ver las inequívocas señales de eso. Como lo formula don Federico Mihura en su último libro:

Lo he dicho y estoy convencido de ello: quedan, o están por quedar, a corto plazo, sólo dos caminos: la apostasía o el testimonio. La apostasía será, como lo fue en la persecución romana “sacrificar a los dioses”. Sin duda que estoy hoy se presenta bajo otra versión: pero que es, en el fondo, esencialmente idéntica a aquella. “Sacrificar a los dioses” es, en realidad, la adoración de sistema que en su falaz tolerancia da cabida a todos los dioses y erigen en credo y el “dogma” el indiferentismo por la verdad religiosa. Y el testimonio: que será, hoy como ayer, la confesión de Cristo como Verdad Substancial, y, por eso, la única verdad salvadora para todos aquellos cuya inteligencia no ha quedado estragada por la atmósfera letal del relativismo “ecuménico”.

Es cosa clarísima. Maritain, el muy tontuelo, se jactaba de haber desarrollado su “ley de la ambivalencia de la historia”. Pero, ¡qué descubrimiento, Dios mío! ¡Siempre estuvo en la Escritura! (A lo mejor Maritain nunca terminó de leer la Biblia):

El inicuo siga en su iniquidad, y el sucio ensúciese más; el justo obre más justicia, y el santo santifíquese más. (Apoc. XXII:11).

Ahí estamos, estimados floripondios, ahí estamos. Y sí señor, esto tiene forma de embudo: cada vez hay menos juego para la tibieza, los tibios se verán obligados a dar testimonio, en serio, de Cristo, o sino de apostatar formalmente: se acaba el tiempo de las medias tintas. En ese tiempo se nos permitió ser cristianos a medias, juguetear con el mundo y sus intolerables ideas y así nació una legión inmensa de cristianos usureros, cristianos macaneadores, cristianos fofos, cristianos maricones, cristianos budistas, cristianos marxistas y cristianos liberales. Pero se les termina el tiempo: va quedando menos y menos espacio para los cristianos de letrerito, para los beatones supersticiosos, para los curitas cancheros y para los obispos mundanos a lo Laguna, a lo Arancibia, a lo Bergollo. Tendrán que dar testimonio o apostatar, y proyectando las líneas de fuerza, no lo veo a Bergollo dando testimonio de Cristo al precio de… de nada. Enredado en sus estúpidas peleas por el poder, en sus inmundos negocios clericales, en sus curiosas cabriolas canonistas y ridículas alocuciones sobre la paz del mundo, el optimismo de la juventud y los orcos de Cromagnon… no se ve cómo sería capaz, llegada la hora, de hacer honor a sus vestidos colorados y confesar, sencilla, franca y virilmente a Cristo Nuestro Señor. Como lo advierte, severamente el Apóstol:

El Espíritu dice claramente que en tiempos posteriores habrá quienes apostatarán de la fe, prestando oídos a espíritus de engaño y a doctrinas de demonios. (I Tim. IV:4).

 Pero todavía queda algo de tiempo, algo de tiempo hay.

Señores, pongan las barbas en remojo. Pónganse los pantalones. Y recuerden las palabras del Primer Papa:

En los últimos días vendrán impostores burlones que, mientras viven según sus propias concupiscencias, dirán: “¿Dónde está la promesa de su Parusía?” (II Pet. III:3).

¿No estamos en los últimos días o cerca? ¿Creen que no? Yo, por mi parte, creo que sí. Y que no se cincelaron aquellas palabras del Apocalipsis de balde, en vano. Es más, quiero esculpirlas en mi corazón, a ver si, llegada la hora, puedo hacer un buen papel (aunque, les confieso paladinamente, tengo un poco de miedo, qué le voy a hacer):

Bienaventurado el que lee y los que escuchan las palabras de esta profecía y guardan las cosas en ella escrita…

¿Bienaventurado el que lee…?

¿Y los que escuchan…?

¿Y guardan estas palabras?

¿Por qué, Dios mío, por qué?

Porque el momento está cerca. (Apoc. I:3).  

 

*  *  *

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Responses

  1. De acuerdo con que esta generación es apostata. Debí haber escrito “La apostasia se mantiene con la TV, las drogas, la pornografia, etc.” Estaba resaltando el hecho que hoy por hoy no hacen falta persecuciones al estilo la Vandee o la que sufrieron los Cristeros en Mexico. La gente abraza la apostasía y el estilo de vida liberal voluntariamente. Pero quien dijo que está es la última generacion apóstata?
    Siempre fui un avido lector de novelas y lecturas apocalipticas. El Señor del Mundo, Su Majestad Dulcinea, Juana Tabor-666, Esa Horrible Fortaleza, y tantos otras grandes obras nacidas de la imaginación e inspiración de grandes escritores como Castellani, Benson, Solviev, Wast, Lewis. etc. Sin embargo desde hace un tiempo he comenzado a tener “second thoughts” respecto de aquellos que hacen fuerza para que venga el castigo escudandose en que “la Parusia está cerca.” Tengo varios motivos para esto.
    a) El primero es que no puedo dejar de percibir un aire canchero al estilo “apres moi le deluge” que se regodea secretamente en los sufrimientos que otros padecerán. Como diciendo, nosotros somos los ultimos que valen la pena. Somos mejores que ellos.
    b) El haber tenido contacto con fanaticos protestantes de la versión “born again”. Brutos e ignorantes como pocos en el mundo. Rezan a Cristo para que venga el castigo divino cuanto antes y no se preocupan de las consecuencias ya que ellos supuestamente serian arrebatados al cielo (“the Rapture”) en vida justo antes del castigo. En EEUU hay millones de estos imbéciles. Estos grupos son parciamente responsable de las masacres de los yankes en el medio oriente ya que son los “useful idiots” del lobby sionista. Piensan que el contemporaneo estado masónico sionista en Tierra Santa no tiene niguna diferencia con David, Salomon, y otros buenos judios del AT. Estos fanáticos que ruegan para la llegada del Armagedon, que apoyaron las mendaces invasiones en el medio oriente, que hacen lobby para un ataque atomico a Iran, que hacen colectas para la edificación del tercer templo en Jerusalen, y fundan investigaciones genetica para encontrar la perfecta vaca roja para los sacrificios del futuro templo (no es joda!) no son sino judaizantes con todo el peligro que ello implica, como bien describe el autor norteamericano E. Michael Jones. Recomiendo:
    http://www.culturewars.com/Reviews/RevolutionaryReviews.html
    http://www.amazon.com/Jewish-Revolutionary-Spirit-Impact-History/dp/0929891074
    c) Ya hubo muchas apostasias anteriores y el mundo siguió. Porque pensamos que la nuestra es una generación especial? Porque pensamos que nosotros somos LA generación que verá venir a Cristo triunfante. En Fatima la Virgen le dijo a los pastorcitos “varias naciones serán aniquiladas” y tambien “que muchas naciones desaparecerán de la faz de la tierra”. Pero tambien dijo “Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz.” Varias cosas se pueden leer de esto. 1) Varias naciones desparecerán. Todos piensan en guerras y bombas atómicas. Quizas si. Pero tambien puede que varias naciones desaparezcan en procesos no “tan” violentos y debido a la perdida de la fe. Por ejemplo paises como Holanda, Inglaterra, Francia tendrán mayoria musulmana en algun momento de este siglo si las tendencias no cambian. Los yankees no andan mucho mejor en ese rubro, lo mismo que naciones historicamente catolicas y tan allegadas a nosotros como Italia y la madre patria. No es loco pensar que los pueblos tradicionales de esas tierras “desaparezcan” si continuan abrazando el comportamiento contra natura de los anticonceptivos, el aborto, droga, sexo, joda, etc. Quizas el castigo venga por una desaparición biologica como consecuencia de sus pecados. Los musulmanes serian simplemente la herramienta divina usada para el azote (una vez mas). 2) El periodo de paz que menciona la Virgen si la consagración se hace tiene que ser de aplicación mundial. Sería como un periodo de gracia antes de la llegada del Anticristo. Y el sentido comun indica que tiene que durar alguno tiempo respetable (una o dos generaciones por lo menos). Porqué? Porque si no la Virgen no lo diría de esa manera.
    Conclusión: Los tiempos de Dios no son los nuestros. No veo porque esta generación sea tan especial como para merecer ver la Parusia. A no rasgarse la vestiduras como fariseos hipocritas y protestantes “self-rigtheous”. No hay nada nuevo bajo el sol. No hay ninguna bestialidad hoy en dia que no se haya hecho en Sodoma y Gomorra, con los reyes apostatas de Israel que pasaron a sus hijos por el fuego causando la ira divina y la DESAPARICION de las 10 tribus de Israel para SIEMPRE de la faz de la tierra, o con Juliano el Apostata y su intento fallido de reconstruir el templo, o con los masones adoradores del diablo en misas negras con hostias consagradas robadas y asesinatos rituales. Hoy por hoy ni siquiera somos originales para hacer el mal.

  2. Yo no creo que esté tan lejano. Opino igual que fray rabieta, en el sentido de que ciertos signos se ven hoy día. Amén de la reconstrucción del templo y la conversión de los judíos (mejor tarde que nunca), la apostasía por ejemplo ya se ve campeando.

    Con mis 25 añitos y viniendo de un entorno católico, puedo decir sin temor a equivocarme que, de los que fueron mis compañeros de colegio (colegio católico con nombre de arcángel y todo) el %90 no vive cristianamente (ni siquiera exteriormente) ni conserva en modo alguno un sentido católico de ver las cosas.
    Mi ex compañeros, con quienes tomé los sacramentos de la infancia, casi sin lugar a dudas, formaran hogares laicos y criarán agnósticos. Así de sencillo.

    Tengo la impresión de formar parte de una de las últimas generaciones cristianas (al menos nominalmente), si es que no me equivoco y resulta que la última fue la de mis padres.

    Digan que exagero, pero cuando veo entre los amigos de mis hermanos menores el fruto de 12 años de asistir a colegios católicos (que no es lo mismo que tener una enseñanza católica, puesto que ignoran su Fe completamente), se reafirma aún más en mí, la sensación de que ésa época de enfriamiento religioso que precederá al fin de los tiempos, ya empezó.

    Alguno me dirá que hablo de una apostasía de hecho, pues les contesto que, copiando a las experiencias europeas, ya existe en Argentina un movimiento en pos de institucionalizar la apostasía.

    Aquí el link del grupo apostata: http://www.apostasiacolectiva.org/

    Corrijan si me equivoco pero, que exista un grupo como este hace 25 años (que es mi edad), era poco menos que impensable.

    También se me podría decir que todavía no está dicho que esta apostasía de hecho vaya a ser definitiva y que dentro de unos años, podría sorprenderme con las conversiones de los compañeros y amigos que pongo de ejemplo, máxime cuando vienen de entornos cristianos (ni hablo de toda una generación, educada por Tinelli y la escuela pública).

    Yo no digo que eso no pueda suceder, pero siguiendo aquella brillante sentencia de mi amigo E.V., de que “LA GENTE TIENE EL MATE CAGADO”(sic y resic), conociéndolos, creo que es muy difícil que algo los conmueva espiritualmente, y si esto sucede, están programados para buscar respuestas solamente en los lugares equivocados. Se me figura la imagen de un laberinto donde el camino señalado por un rastro dejado ex profeso, conduce a una pared donde se ha pintado una puerta, PERO NO ES LA SALIDA.

    Piensan mal, y como dice un inglés, “el vagón que se salió de sus rieles, por más que se lo empuje no avanza más”.

    Ojalá me equivoque, pero temo que estamos ante la primera generación de ateos de la historia (generación entera, mundial.. “global”) y lo vamos a ver.

    ¿De ahí a la persecución, cuánto falta? Eso, yo no lo sé

    Abrazo grande fray
    Atte, el loco

  3. la cita de I Timoteo es el versículo 1, no el cuatro.
    (I Tim. IV:4).

    perdón por la obsesión por los detalles.

  4. Estimado Henry: ¿La apostasías “llegará” con la TV, las drogas…? Ya llegó y esta requetecontra instalada, me parece.
    Lo de los Judíos, ya lo contestó Ud. solo, o si no también le puede entrar a interpretaciones como la de Duquesne que creo -y espero no tergiversarlo- dice que serán pocos y que quizás ya se convirtieron esos pocos (ver conversiones de judíos famosos. El mismo, para el caso).

    Lo del tiempo de paz de la Virgen… a cual se refiere? ¿Al final mi inmaculado corazón triunfará? Fíjese, puede ser un triunfo sobrenatural. De hecho, no creo que la Virgen llame triunfo a algo de este mundo, sino más bien parece preocupada por la salvación de las almas. Habría que ver bien a qué se refería y si no era condicional la promesa también.

    Coincido con Ud. y con Fray Rabieta sobre el talante de la persecución, que no será martirio, quizás, pero en algún momento podría serlo, y no estamos lejos…. ¿cuánto falta para que nos arresten por homofóbicos contra los gays, el aborto, la eutanasia, etc?.

  5. Hay signos que estamos en los ultimos tiempos si, pero todavia hay varias cosas que deben suceder como la conversión de los judios que está predicha varias veces en el nuevo testamento. Hoy no lo veo cercano. Alguien podrá alegar que dicha conversión sucederá cuando los judios mismos sean perseguidos por el Anticristo y se aviven que Cristo es el Mesias. Ergo, la conversión de ellos podría ser súbita y en el fin de los fines. Pero aun asi hay otros cabos sueltos
    Por ejemplo, y siguiendo los puntos de su entrada anterior sobre Fatima, la Virgen alli dijo que habría un periodo de paz si la consagración se hace. Es decir, habria un periodo de paz antes del ataque final. Y por paz se entiende tambien justicia y bienestar. No la “paz” que vino despues de la Vendee o Nurmeberg, por dar un par de ejemplos. Sino la Virgen no lo diría ya que no da piedras en lugar de pan.
    Respecto a persecuciones sangrientas, los perseguidores de siempre (masones, bolches, fariseos, etc) saben que el martirio es sangre de cristianos. Ergo no quieren crear heroes. En genreal las persecuciones abiertas son contraproducentes. Crean más de lo que los perseguidores quieren exterminar. No, el plan ahora es justamente evitar a los heroes. Dicen que si a una rana la tiran en agua hirviendo salta inmediatamente fuera de ésta, pero si la ponen en agua tibia y suben el fuego de a poco, al final la cocinan sin que la pobre se de cuenta. Por ahi viene la mano hoy en dia. La apostasia lleguará con la TV, las drogas, la pornografia, etc. Nos están cocinando de a poco. Asi se evitan los heroes.
    Cuando venga el Anticristo, el verdadero, entonces si creo que habrá persecusiones abiertas porque los enemigos pensarán que tienen todo el poder. Mientras tanto no.


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